Nacional — 18 de Marzo de 2010 — 3 comentarios
Con una lágrima en la garganta: Ramón Farías
Por Ignacio Chehade
A estas alturas está un poco fuera de tiempo mencionarlo, pero el diputado Ramón Farías(PPD) es un LLORÓN hombre con la sensibilidad a flor de piel. Teniendo eso en claro, resulta un tanto predecible lo ocurrido en la Cámara Baja hace un par de días.
Alejandra Sepulveda (PRI), presidenta de la Cámara, se lanzó una movida inteligente, sucia, un tanto silenciosa (debería haber hecho mucho más eco) y sin precedentes cuando a pito de su propia animosidad. Se enfocó en armar las comisiones con los suyos, dejando fuera de la presidencia de casi todas las comisiones a la bancada de oposición. Ante eso, Farías presentó una petición de censura (de la cual ya se retractó) y la bancada oficialista lo agarró para el webeo sin parar cuando el diputado UDI Ramón Barros fue a dejarle un pañuelo a la mesa, recordándole sus escenitas de “sensibilidad”.
Fuera del tema netamente político, acá el tonteo ha ganado y me hace pensar una sola cosa: ¿con qué cara hablamos en contra del bullying después si nuestros políticos lo practican sonrientes?
No me cae bien Farías, eso lo quiero recalcar con ganas. Pero si tenemos a pedantes sacos de trola que al discutir temas DE IMPORTANCIA NACIONAL son capaces de salir a burlarse de un compañero de trabajo (por que eso son) sólo para deslegitimar su alegato y con esto hacerlo desistir de su moción, podemos esperar muy poco de la democracia y de nuestro futuro Chile.
Dicen que tener sensibilidad es un bien escaso en política. GRACIAS A DIOS.
Respecto al bullying, menos mal que no tenemos a un Pablo Schilling o un Carlos Cruzat en la Cámara, porque habríamos visto a Farías patas arriba en un basurero de las afueras del Congreso. Caballeros: ¿Comportémonos como adultos, ok? Lo dice un pendejo de 22. Honestamente, dan vergüenza ajena.




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Asi como Ramón Barros es el burlón del curso, Alejandra Sepúlveda la cahuinera, probablemente el matón sea Moreira; Ramón Farías es el sensible que nadie comprende, que causa dudas en sus compañeros sobre su sexualidad, pero que las minas adoran… Y está en todas las obras de teatro que organiza la profe de castellano (se llama castellano aun? Que viejo estoy).
Mucha razón. La descalificación sobre sus emociones tiene como misión minimizar sus argumentos políticos. Muy agudo.
Buen análisis.
Ufff… lo que haga Farias no requiere ser comentado.. Pero ya que entramos a buscar similitudes entre una Sala de Clases y el Congreso… Yo pondría mi mirada en las diputadas con un cierto atractivo físico… Creo que por allí va la cosa!!!
Saludos!!!
Diputadas atractivas? Eso me recuerda… pronto, columna sobre Macela Sabat en la comisión de Tecnología. Esto si que será productivo!