Nacional — 10 de Octubre de 2009 — 1 comentario
Crónica: Cuando Chile sale a la calle…
Por Álvaro Castañón
Como es costumbre PoliticaRock se encuentra una vez más presente en los grandes acontecimientos patrios. Esta vez, no fue una conmemoración, sino que fue una celebración fruto de una pelota. Hay que reconocerlo, hoy nadie fue indiferente al triunfo de la Selección Chilena.
Como buen chileno relajadamente, con mi familia vi el partido. Una vez terminado, a las 20:20 horas, me disponía a dirigirme a mi casa cuando veo algo que me dejo perplejo: toda la avenida Apoquindo estaba llena de autos detenidos, la calle estaba de tricolor, la gente salía por la ventana de los autos con banderas y en los paraderos todos saltaban, por las veredas masas de gente caminaban en dirección al centro, y yo escuchaba highway to hell de AC/DC, ante ese surrealista panorama me saqué rápidamente los audífonos y el espíritu de chilenidad me abofeteo. Justo me llaman unos amigos y me dicen “¿huevón vamos a Plaza Italia?”, a lo que elocuentemente respondí, “no, como se te ocurre”, al rato estaba ingresando al metro Escuela Militar entre decenas de hinchas gritando, todos nosotros en dirección Baquedano.
Siendo las 20:40, llegamos a Plaza Italia, en el metro los “¡viva Chile!” Resonaban por todos lados, los carabineros eran el comité de bienvenida que abrazaban todos quienes salían. Afuera la euforia era total. Yo ya tenia la piel de gallina de la sensación, lo que estaba viviendo era Chile, era toda su gente de todos los estratos, todos saltábamos irracionalmente, gritábamos, algunos tomaban pisco patrio, sin coca-cola, puro chile. Entonces llega alguien y me saluda, era una compañera de la universidad quien dejó su parcela en Chicureo para saltar en Plaza Italia. Fue entonces cuando me di cuenta que en ese momento Chile había salido a la calle, todos estaban felices, como nunca, la tradicional “cara de poto” de los chilenos era un mito mal intencionado, hasta los turistas estaban saltando y gritando en su idioma “¡OOOHHH VAMOS AL MUNDIAAAL!”. Lo notable, pocas veces vemos que pasa cuando todos somos uno, y solamente les puedo decir que es en días como hoy que uno piensa y del fondo del corazón sale un “soy orgulloso de ser chileno”.
Cuando veo el reloj eran las 21:15 horas, y la gente solo seguía llegando, la celebración seguía en paz, los carabineros pasaban y la gente no dejaba de celebrar, el guanaco por primera vez era ignorado entre la alegría de ver a nuestro puñado de futbolistas en Sudáfrica. Esas son las cosas que no se ven a diario, somos un país chico de gente que vive concentrada en si mismo, pero estas cosas tan mínimas, como un partido, nos producen una alegría que lleva a romper todos los esquemas.
Ya a las 22:00 horas emprendemos la retirada, mucha gente ya se preparaba para seguir el carrete. Caminamos por Parque Bustamante, y la gente siempre eufórica saludaba a todos quienes pasaban, seguían los cantos, las banderas flameando, seguíamos siendo todos simplemente chilenos.
¡Viva la gente, viva Chile, vivan las cosas simples que nos alegran la vida!



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Y a mí que me tocó estar trabajando después del partido. En Talca la gente corría en la plaza en un sin-sentido de lo más pa’ cagarse de la risa. Los vi por la ventana. Tendré que esperar al otro partido para celebrar, aunque no signifique lo mismo que tu crónica.