Editorial — 22 de Febrero de 2010 — 11 comentarios
La lucha de los jóvenes veinteañeros
Por Álvaro Castañón
Debo reconocer que de las casi 40 columnas que he escrito para Política Rock, quizás esta es la que escribo con más amargura, y con más convicción. Esta columna trata de los jóvenes, pero no de cómo se entretienen, de cómo son sus relaciones amorosas, o de cosas faranduleras que finalmente han caricaturizado a nuestra generación y han despertado el morbo en nuestra sociedad. Hoy quiero hablar de los jóvenes como una nueva minoría, discriminada e ignorada por nuestro país.
Si cualquiera de estos días, leemos los diarios, vemos televisión, o quizás escuchamos un rato un buen programa radial, nos podemos dar cuenta fácilmente como la generación de los veinteañeros ha desaparecido, simplemente, nos borraron. Hoy nos tenemos que refugiar en nuestras catacumbas de medios de comunicación y opinión de forma independiente, opinando y debatiendo con bombos y platillos, para así lograr con alegría que un centenar de personas nos lean. Y esto no lo digo siendo ingrato con nuestros lectores, por el contrario, lo digo por que es injusto ver como otros escriben cualquier barbaridad y tienen la plataforma adecuada para que miles los lean.
Si consideramos un medio de comunicación como una plataforma donde se busca informar y exponer opiniones diversas y destacadas de quienes conformamos la sociedad, llama profundamente la atención la poca importancia que se le da a los temas de juventud, o el poco espacio para la opinión que tenemos los verdaderos jóvenes, aquellos de menos de 30 años, los que realmente vivimos y pensamos como jóvenes. Y no hago esta diferenciación de forma cizañera o arbitraria, la hago puesto que en esta época a los 30 años ya se busca o se tiene estabilidad, independencia, una familia con un lindo perrito y un trabajo digno.
Es realmente desilusionante ver como se nos acusa de falta de participación, y de una desconexión con la sociedad, cuando los espacios hay que lucharlos y ganarlos de forma independiente, puesto que finalmente nadie piensa siquiera en dar aquellos espacios en los medios de comunicación más tradicionales. Hoy los jóvenes sólo podemos conversar y debatir entre nosotros, y eso lo puedo afirmar conforme a la experiencia que me ha dado haber sido dirigente universitario, o actualmente editor en PoliticaRock.cl. Y en un debate entre pares, es poco lo que se puede lograr, puesto que las palabras rebotan y mueren en la misma generación, sin llegar más allá, a otros pensamientos o sectores.
Hoy, cuando estamos ad portas de que la inscripción automática y voto voluntario sea una realidad, o cuando se habla de recambio en los rostros de la política, es cuando se debe abrir el pensamiento y los espacios, para escuchar la voz de los jóvenes veinteañeros. No se van a escuchar garabatos, palabras de un ebrio carreteando en una playa o un parque, o criticas a todo lo consensualmente establecido, sino que se escucharan reflexiones dignas, palabras constructivas que buscan mejorar el país en el cual actualmente vivimos.
Esta reflexión, lejos de tener una intención crítica a los medios de comunicación, o a quienes lo conforman, es una invitación a hacer medios de comunicación más inclusivos. Y a recordar que el país que hoy todos disfrutamos, y que esta celebrando su bicentenario, fue construido por jóvenes, los cuales no tenían Magister, ni Doctorados, simplemente eran jóvenes con ideas claras que tuvieron una oportunidad de ser escuchados. Hoy apelo a que esa oportunidad vuelva a ser rememorada, y que los jóvenes podamos manifestar nuestra opinión en los foros más importantes de nuestro país. No como una simple respuesta a la opinión de otro, sino que proponiendo debates, abriendo las puestas a que los ciudadanos hagan suyos los temas que incumben a las generaciones -que más temprano que tarde- llegaran a mover el país, con sus capacidades intelectuales, profesionales y políticas.
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Saludos Estimado Alvaro.
Como joven adulto de 28 años, me encuentro en la puerta de entrada de la adultez, y creo sentir tu amargura o decepción que sientes en estos momentos. Pero mi decepción y reproche no es hacia personas determinadas, para culparlas de su olvido hacia nosotros, mi triste decepción tiene su causa en los propios jóvenes, que no tienen espacios, porque no han luchado en obtenerlos, y esto se debe a que los jóvenes de hoy en día, no tienen ideas propias, dejaron de ser creadores de propuestas, creadores de proyectos y creadores de ideales que permitan movilizar a cientos.
En el pasado, fueron los jóvenes los que hicieron grandes cosas, los grandes movimientos políticos fueron impulsados por jóvenes, es el caso de las juventudes católicas que inciarían la Falange Nacional, es el caso de los estudiantes de la universidad de Concepción, donde surgiría una propuesta radicalmente revolucionaria, como el MIR, y no olvidemos a Jaime Guzman, que junto con otros jóvenes formó el movimiento gremial,antecesora de la UDI.
En mi opinión, los jóvenes se han convertido en papeleros que reciben los desechos que otros escribieron, y repiten sin saltarse el menor detalle de los mismos viejos discursos. Es cosa de verlo, en las propias juventudes de los partidos de la Concertación y de la Alianza. Los jóvenes se conforman con poco, con lo que tienen a mano, y eso lo dijo, porque he sido testigo de ese aletargamiento mental que sufren esos jóvnes muchachos que han confundido al “I” de Independiente con la “I” de Izquierda.
Si la sociedad no toca temas propios de la juventud, se debe al hecho que son los jóvenes los responsables de poner esos temas en el debate publico, y para eso deben desenmarcarse de las actitudes mentales a las cuales se han acostumbrados
No creo que la solución sea esperar que otros abran espacios para el debate. Los jóvenes tienen la responsabilidad de abrir esos espacios.
En fin…
No te desanimes, y sigue luchando por abrir espacios de debate, después de todo, tu debes ser el ejemplo para que otros actuen como tú..
Saludos
Osvaldo muchas gracias por tu comentario, estoy muy de acuerdo. En gran medida esto es culpa de los mismos jóvenes veinteañeros. Nuestra falta de iniciativa y manifestación publica de la opinión nos esta pasando la cuenta. Pero también el “resto” nos ignora, ya se han acostumbrado a tenernos ausentes.
Pero no más! Como me dijo una vez un octogenario personaje “aquí los espacios hay que tomárselos”.
Saludos.
Toda la razón, Héctor.
Creo que victimizarse porque “los espacios hay que lucharlos y ganarlos de forma independiente” es ridículo… qué líder o movimiento no la “luchado y ganado” su espacio. Ciertamente, lo que tanto buscas no llega como invitación en FB ni por DM en Twitter.
Pero sí gracias a iniciativas como esta página. Por lo mismo, en vez de victimizarse y reclamar que “no los escuchan en medios tradicionales” -lo que ya es bastante debatible-, mejor aprovechen la instancia para MERECERSE su espacio, y mejor aún: búsquenlo. “Arrebátenlo”, como dice ese trillado cliché sobre el poder. No existe otra manera.
Concuerdo con Osvaldo, “No creo que la solución sea esperar que otros abran espacios para el debate. Los jóvenes tienen la responsabilidad de abrir esos espacios.” Pero es una actitud, que va mucho más allá de la política contingente (por que la verdad, ni jóvenes ni viejos están preocupados de poco más que el televisor, solo hay postura política cuando las elecciones están encima).
Ya estoy más que apestado de mi generación. Si no se ganan un fondo, no hacen el proyecto. Si no les dan una columna en el diario, no escriben. Si se tienen que ir a dedo, no viajan. Si no conocen a la mina, no la invitan a salir…
Ya tengo a mi haber un par de proyectos que han fracasado, debido a que mis valientes camaradas, todos muy dispuestos al principio, en el fondo son unos niñitos de pecho, y cuando han llegado tiempos complicados, han abandonado el barco.
Ninguno persevera, ni transpira, con suerte algunos se acaloran, por eso me pregunto:
Si no somos escuchados, ni tenemos voz, ¿Somos parte productiva de la sociedad? ¿Tenemos hambre de éxito? ¿Solo esperamos asistencialismo?
Cueck. Nada que ver Héctor, quise decir Osvaldo.
Es verdad Alvaro. Muchos nos ignoran, pero somos nosotros los responsables de hacernos notar, y Política Rock, es una demostración de ello, pero no están solos, hay muchos más pero desarticulados.
Tu amigo octogenario tiene razón con la toma de espacios, pero ese concejo era para quienes fueron participes de otra realidad. Hoy en día, debemos crear espacios que compitan con los ya constituidos.
No te preocupes Andrea, siempre me cambian el nombre
Saludos Alvaro
Saludos también para tí Andrea
Tu análisis supone que existe una generación que comparte ciertos principios e identidad que les permite tener ciertas actitudes compartidas. ¿Que tienen en común aparte de haber nacido entre 1980 y 1990? Lo que yo veo es que se dividen en distintos grupos culturales transversales a distintas generaciones.
Hola, tengo 25 años y soy una usuria diaria de internet (diarios – pag. de interés – redes sociales etc) y siempre me topo con este tipo de opiniones de que los jóvenes no tenemos espacio, q somos discrinados, etc…yo me pregunto ¿¿CUÁL ES LA CALIDAD DE NUESTRAS OPINIONES EN LOS ESPACIOS QUE TENEMOS HOY??…han analizado facebook?? yo si, porque lo uso a diario y las opiniones de los pocos amigos que he agregado dejan harto que desear x ej. colocan “hoy me siento mal…:(” y al rato escriben “estoy happy…:)” q es eso?? esquizofrenia?? cómo cresta nos van a tomar en serio los “adultos”?? o cuando coloco un link de contingencia u opinión pa generar debates los comentarios son casi nulos en cambio si coloco el nombre de mi new novio te llueven como maná..¿¿QUE ES LO QUE REALMENTE LE IMPORTA A LA MAYORÍA DE LOS JÓVENES?? …sorry pero yo creo q la mayoría no todos viven en su mundo de bilx y pap entre la U, el carrete, los amigos y el pololeo…LOS ESPACIOS HAY QUE GANARSELOS Y DE ESTO LOS ADULTOS NO TIENEN LA CULPA!!!!
Estimados y estimadas, a lo que principalmente se apunta con esta Editorial, es a que existen jóvenes que tienen los meritos, pero se encuentran apartados del sistema “de opinión” tradicional. En ese sentido es cierto, no todos los jóvenes veinteañeros nos deleitan con su opinión, pero de seguro la tienen, una muestra de eso es la alta participación que tienes las paginas de índole veinteañero en internet, y la alta participación de los jóvenes en los medios tradicionales, pero como simple espectadores.
Lo que yo planteo no es un llanto o una pataleta, es simplemente exigir la creación de espacios en los medios tradicionales, puesto que en los no tradicionales ya nos hemos tomado los espacios. Un ejemplo, yo he enviado cartas a esos medios tradicionales, y otros amigos también se han comunicado, reclamando espacios, que los jóvenes tengan una participación, más allá de los Copano (a los que personalmente encuentro funestos). La respuesta, si es que responden, siempre es negativa.
El problema es que en los medios de comunicación tradicionales no podemos entrar, por que son privados, por que somos un riesgo y no tenemos las condecoraciones académicas, lo que es lógico, es como pedir profesionales con experiencia, así matas al grupo de profesionales que recién están titulados. Pero este problema es solucionable si manifestamos fuertemente nuestra intención de participar de ese debate, en las “ligas mayores”, esa es la lucha de los jóvenes veinteañeros, decir “tengo opinión, y la manifiesto, pero la quiero manifestar en los principales foros del país”.
En el caso de Política Rock, los editores de medios tradicionales nos leen, nos mandan felicitaciones, pero aún así tienen miedo a nuestras opiniones como para tener columnistas veinteañeros en su medio de comunicación.
Finalmente, y respondiendo a Cristóbal, creo que somos una generación muy distinta a las anteriores, no somos los de Woodstock, no somos los impregnados de ideologías políticas polarizadas, no somos los hijos del golpe de estado, tampoco de la transición, sino que somos una generación caracterizada por las libertades personales, la democracia y las ansias de surgimiento. Somos la primera generación del “nuevo Chile”.
Saludos, y gracias por participar del debate.
yo siento que cada dia los jovenes nos hemos “desmarcado” mas de la contingencia…creo que nos hacemos notar por cosas vanales y nada trasendentales, supongo que lejos estamos de esos jovenes que creian en la revolucion con ideas y no en la rebeldia adolescente…no existen ideales reales, solo estos de sal que se van luego de una temporada de popularidad…yo creo que mas que dirigir una critica a la puta sociedad que los hecho al olvido, yo diria que es necesario autoanalizar nuestra actuacion en la panoramica actual…
felicitaciones por el espacio…
Estimado Crístobal!!
Comparto la opinión de Alvaro, con respecto a que nosotros somos una generación distinta. DE hecho, somos una generación con mayores libertades que las que tuvieron nuestros padres y abuelos, siendo estos últimos los que estuvieron obligados, cuando fueron jóvenes, a participar de la contingencia política, en uno u otro bando, sin manifestar indiferencia.
Hoy en día la situación es distinta. Las nuevas generaciones de jóvenes y jóvenes adultos, gozamos de mayores libertades, tanto individuales como públicas.
En cuanto a la percepción que, tú, Alvaro, tienes acerca de los medios de comunicación privados, no creo que sea tan cierta, o al menos discrepo con tu percepción, debido a que el hecho de que los medios de comunicación estén en manos de privados, no es la causa que impide a los jóvenes acceder a esos espacios tradicionales de opinión.
Aprovecho para refrezcarles un poco la memoria. Cuando apareció Diario Siete, surgió una gran expectativa con respecto a quienes serían los columnistas que gozarían con espacios permanentes de opinión, y también una curiosidad en cuanto a la orientación política que cada uno de ellos representaría. A casi un año de su primera publicación, Diario Siete, le otorgó espacios a personajes ya conocidos, como al periodista Fredy Stock, Fernando Paulsen, y al abogado e historiador gremialista ultra pinochetista, Gonzalo Rojas Sanchez, (que si no me equivoco, también era director de la Revista Realidad, ligada a la UDI). Ante eso, yo siempre me pregunté, ¿dónde están las nuevas generaciones de periodistas, abogados y demases?
Otro caso curioso resulta ser el de Sebastián Bowen, que de la noche a la mañana, aparecieron columnas escritas de su propia mano en el Diario El Mercurio, La Tercera e incluso en La Nación. ¿Por qué? No se debe al hecho que el sea joven y represente a la mayoría de los jóvenes de chile.
Se debió a que el contó con el apadrinamiento político, por sobre sus condecoraciones académicas.
En lo personal, creo que los jóvenes y jóvenes adultos, pertenecemos a la generación de las libertades, y creo que nuestra meta no es la de continuar expresándonos en los actuales medios de comunicación con el fin de ser escuchados o de poner nuevos temas en el debate publico.
Creo, testaduramente, que los jóvenes como nosotros debemos crear espacios de debate y de opinión en internet, generando alianzas comunicacionales con otros sitios o blogs pertenecientes a jóvenes con las mismas inquietudes que nosotros.
En mi opinión, si queremos ser escuchados en los espacios públicos, debemos ser capaces de ser escuchados en los espacios virtuales del ciber-espacio, y ganarnos la credibilidad de parte de los demás jóvenes opinistas, para aunar fuerzas, hasta llegar al punto de demostrarnos si somos capaces de convocar personas y cohesionarlas en torno a Ideas-Fuerzas que justifiquen nuestra presencia en los Medios de Comunicación Tradicionales.