Nacional — 16 de Marzo de 2010 — 9 comentarios
Manual para ser una buena oposición y no morir en el intento
Por Álvaro Castañón
Cuando pasan las semanas y la tierra se sigue moviendo, Sebastián Piñera cumple 6 días al mando de nuestro país. La situación esta lejos de normalizarse, pero la Concertación ya esta afilando los cuchillos en aras de buscar ser una buena oposición. Algo que ciertamente no está ni cerca de ocurrir, puesto que ya han pasado por varios nefastos trances: primero el silencio, cuando básicamente se multiplicaron por cero, luego ir donde Piñera y decirle “soy tuyo” y ahora disparando como “mono con metralleta“ a lo que se mueva, sin siquiera escucharse a ellos mismos.
En consideración al último trance, es que muchos de los personeros han dado declaraciones que me parecen cuestionables. Analicemos algunas conforme a los temas que se han referido:
1. El apagón
“Le preguntaría al señor Ministro del Interior si el director de la ONEMI estuvo -usando su frase- a la altura de las circunstancias, porque (…) parecía bufón al salir una hora después del apagón a decirle a todos los chilenos que en media hora más nos explicaría lo que pasaba“. Juan Pablo Letelier.
Aquí podemos ver que el Senador Letelier dice algo muy cierto y que todos nos preguntamos: ¿cómo diablos el director de la ONEMI no sabe nada? Era cosa de mirar por la ventana y ver que había un apagón, pero prefirió hacer el ridículo y salir a decir nada. El problema del senador por la Región de O’Higgins es que luego calificó la actuación de Vicente Núñez como “inaceptable” y recalcó que esto, en su opinión, demuestra una “improvisación, una falta de experiencia y de profesionalismo” del nuevo gobierno. Con ese broche de oro mató todo lo bueno que había dicho: con menos de 5 días de gobierno es lógico que “la nueva forma de gobernar” aún no tenga todo sabido o controlado. Una cosa es hacer críticas ciertas y otra es pedir comportamientos heroicos al nuevo oficialismo.
Por su parte, José Antonio Gómez se limitó a decir que “Otra cosa es con guitarra”, lo que también suena muy mal. Está comparando la crisis del apagón con la crisis del terremoto. Aquí simplemente las cosas se mezclaron, y la propia concertación le subió el “pelo” a un problema que en su momento fue domestico.
2. El Bono marzo
A juicio del líder interino del PS, Fulvio Rossi, se debería subir el monto del bono marzo y extenderlo sobre todo a las zonas más afectadas.
“No hay ninguna razón, desde el punto de vista fiscal, para no hacer este esfuerzo. Creemos que es perfectamente posible con el estado de las finanzas que dejó el gobierno de la Presidenta Bachelet“.
Simplemente MAL. Al parecer, a Rossi le faltó una cuota de cordura para entender que a Chile, después de la destrucción causada por el terremoto, le faltan miles de millones de dólares en sus arcas para lograr la reconstrucción.
Por su parte, el diputado Marcelo Díaz llamó al titular de Hacienda “a que recapacite” y “que efectúe una indicación al proyecto que ingresará con discusión inmediata al Parlamento, con el fin de que el bono tenga un valor diferenciado en las tres regiones afectadas y se entregue a las familias que ganan menos de $441 mil mensuales”. Nuevamente cometen un gran error, ya que ganar menos de $441 mil mensuales no quiere decir que estés afectado por el terremoto. En Santiago hay gente que gana menos de $200 mil mensuales y están muy afectados. Por lo visto eso no lo pensaron al momento de hacer las declaraciones.
3. Los cargos
En la Concertación ya es un tema frecuente decirle a Piñera que apure el nombramiento de los cargos que aún están en manos de militantes concertacionistas. Están asustados de que ahora se apernen en el gobierno de Tatán, y por ende, los partidos de la Concertación tengan una crisis de militancia con aquellas personas. El diputado Juan Carlos Latorre, vocero de la Concertación, manifestó:
“Nos preocupa la demora en la instalación del Gobierno en todo el país, sobre todo en la zona de la catástrofe, porque la falta de autoridades demora la ejecución de obras y la implementación de iniciativas para que las personas afectadas puedan superar la emergencia”.
El problema es notorio en las declaraciones de Latorre, si vemos por otro lado las declaraciones de Fulvio Rossi:
“Acá, a lo mejor hay gente que quiere aprovechar esto del terremoto para sacar cuentas alegres y decir ‘me apernó en el cargo’. Que nadie se aperne en el cargo. La Presidenta Michelle Bachelet ha sido muy categórica: su gente de confianza tiene que dejarle espacio a la gente de confianza de Sebastián Piñera para su gobierno, salvo la excepción de las regiones con la gente afectada con el terremoto, donde será una transición paulatina. Pero llama la atención que personas de la tercera y cuarta regiones piensen que rigen las mismas condiciones para ellos”.
Simple y fácil: contradictorio.
Es entonces, que ante la nefasta situación que esta viviendo la Concertación, tengo el atrevimiento de dejarles algunos tips, a modo de manual:
Asumirlo es lo primero: después del terremoto, la Concertación tiene un gran tejado de vidrio: hay que moderar las declaraciones. Lo mejor que se puede hacer es separar los temas, ser muy claros y objetivos en las críticas y no dejar que la pelota se vaya a mi lado de la cancha. El silencio no es opción.- No puedo criticar a un gobierno por no estar completamente instalado a menos de una semana de asumir el poder, pero sí lo puedo criticar por la lentitud o estupidez de algunos de sus funcionarios.
- El Gobierno de Piñera no puede caminar y mascar chicle al mismo tiempo, ese es el gran punto débil que tiene. Piñera ha concentrado toda su atención y esfuerzo en el terremoto, un grave error ya que el resto del país también tiene que seguir funcionando en todos sus ámbitos. Centrar las críticas en este punto sería muy útil para la nueva oposición. Por ejemplo, comparándolos con Carabineros, quienes ponen atención en el terremoto y han seguido cumpliendo con sus funciones normales.
- Un terremoto deja muchas victimas, pero son muchas más las que se ven violentadas en sus derechos por las empresas. Y por otro lado, la reconstrucción de un país necesariamente es una buena invitación al negocio, es una clara oportunidad para los empresarios. Una buena oposición se dedica a velar porque no ocurran vulneraciones de derechos por parte de empresas abusivas, procura que los conflictos de intereses estén ausentes entre personeros de gobierno y las empresas dedicadas a la reconstrucción, vela por la transparencia en el uso de los fondos públicos y la calidad con que cada obra se esta realizando.
Una buena oposición siempre es más propositiva que destructiva. Teniendo claro que el gobierno no le va a dar los pases para meter goles, la oposición debería presentar proyectos al país con contenidos simplificados para que así la gente por iniciativa popular diga “wow, es una gran idea”.- Una buena oposición es disciplinada, busca dar muestras de renovación y tiene críticas certeras. Ante todo se evita que otros personeros salgan diciendo algo que los pueda perjudicar como grupo. Por ende, una buena oposición es coordinada.
- Una buena oposición respalda y apoya a los suyos cuando están haciendo grandes cosas, no los dejan peleando solos en el frente. En este caso, la Concertación debería estar apoyando a sus dirigentes en el Maule y Bio-Bio.
- Una buena oposición fomenta a la juventud, da muestras de que el poder no lo es todo y de que el trabajo joven revitaliza la política. Básicamente se busca ser creativos.
- Una buena oposición tiene equipos técnicos, con personas destacadas de todos los ámbitos de la sociedad. Son ellos quienes realizan los planteamientos técnicos y luego se le agrega el factor político.
- Una buena oposición busca volver al poder, ganar nuevamente al electorado. Pero también busca, por sobre todo, hacer lo mejor por el país, ese es su principal fin.
Hoy es cuando la Concertación debe demostrar que se la pueden con este nuevo desafío. Chile y su democracia necesitan una oposición articulada, de buena calidad tanto profesional como política. Es necesario que tengamos un bloque que haga sentir miserables a los personeros del oficialismo, que no sólo se sientan agobiados por los problemas reales, sino que también se les exija más. La oposición hoy es fundamental, es el balance que los chilenos necesitamos para que las cosas no nos pasen por encima sin enterarnos. Finalmente sin la oposición, se les estaría entregando el país en bandeja a las minorías más poderosas, pudiendo controlar lo económico y lo político sin mayores problemas. Eso sería auto-destinarnos a una dictadura plutócrata.
Por último, si la Concertación cree que por tener tejado de vidrio es mejor guardar silencio, o que la reconstrucción amerita suavidad, es que realmente están muy perdidos.




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Comparto en gran parte todo lo mencionado aunque desde el 11 de Marzo dejé de ser de la oposicón… resulta paradójico.
PD: En el tema APAGÓN: segundo párrafo, tercera línea; dice: mesclaron, debe decir mezclaron.
Álvaro, de aceurdo en todo menos en un punto: yo crero que la reconstrucción sí amerita suavidad.
Kranti: Gracias por la corrección!, ya lo arreglamos. Y si, es bien paradójico
Sebastián: con una oposición suave simplemente la reconstrucción va a ser la mejor fiesta de millones que puede tener el gobierno y los empresarios. “así NO queremos Chile”.
Gracias por los comentarios, y sigamos con el debate pue!
Concuerdo con el 99% de lo expresado, pero como diría Pato Navia, tildar al nuevo gobierno de “dictadura plutócrata” es como tumush. Plutocracia si, ¿Pero Dictadura?
No recuerdo el golpe de estado en segunda vuelta.
Una buena oposición es aquella que logra manejar la agenda y se muestra como guardianes de la tradición republicana, como lo hacía Lagos con su dedo o Longeira en los tiempos de MOP-Gate o cuando la DC no inscribía sus candidatos en los plazos (antes de que su muñeca le hablara). Una mala oposicón es la Alianza en los tiempos del escándalo de la Gemita Bueno y la Pía Guzmán. Al final del día la política es mediática, sino pregúntenle a Bachelet o Enríquez Ominami.
A mi parecer se te quedó fuera un tema interesante. Hoy en la nueva oposición convive en la Cámara de Diputados la Concertación y el Partido Comunista.
Si bien a simple vista podría leerse como una eventual alianza que fortalecería el rol fiscalizador de la Cámara Baja, también es conocida la “incompatibilidad” histórica -y valórica- entre el ala más conservador de la Concertación, el PDC, y los comunistas.
37 años excluidos los haría volver con gran ímpetu a reivindicar varios temas propios de la izquierda tradicional (y natural con un gobierno de centro-derecha al frente) que bien podrían sacar más de alguna roncha a diputados PDC. A esto, sumándole el ya comentado deseo de convertir a la Concertación en un nuevo referente político progresista, donde ideas de izquierda (sí, izquierda de verdad, como las del PC) tendrían mucha más cabida, y agregando también un eventual apoyo de sectores PS y PPD más liberales por naturaleza política (aborto, eutanasia, etc.)… ¿Cómo va a compatibilizar esta nueva oposición la postura PDC con una emergente izquierdización de la Coalición (potenciado por el PC)?. A mi por ahora, mirando desde afuera, me llama bastante la atención.
Estimado Lermandini, creo que es un muy buen punto en que tú mencionas, sobre el cual hay que estar atentos. Pero personalmente creo que la Concertación algo ha sabido hacer muy bien todos estos años, y eso es saber vivir con sus diferencias.
Es vedad que el “elemento PC” puede llevar a una izquierdización aún mayor en algunos temas, pero si algo sabe la concertación es que necesita a la DC, por ende, creo que finalmente las cosas se van a instrumentalizar, y se van a dejar de lado los temas más conflictivos.
Al fin de cuentas, la Concertación con o sin el PC es minoría en la Cámara de Diputados, y el PC si no esta cerca a la Concertación se puede transformar una bancada muerta.
Saludos, y gracias por los comentarios.
Alvaro; la dependencia no la discuto, lo que tú señalas es muy cierto. La Concertación necesita del PDC quienes tienen 28 parlamentarios (9 Senadores + 19 Diputados), representando el 38,9% del total de parlamentarios concertacionistas (72), cifra no menor teniendo en cuenta que son 4 partidos. La falange es el partido más grande en la coalición hoy opositora.
Lo de “saber vivir con sus diferencias” creo es más discutible, teniendo en cuenta que en los últimos 20 años eran oficialismo y su obligación era mantenerse firme para dar gobernabilidad al país, hoy el “factor gobierno” no existe, me reservo el derecho a dudar qué puede suceder.
Finalmente, sí, la Concertación con o sin PC es minoría en la Cámara de Diputados, pero la presencia del PC hace que la izquierda se corra aún más hacia la izquierda, y eso podría seducir a varios que son más liberales en la Concertación (“progresistas”, tan de moda últimamente), no me cae dudas.
Raya para la suma: Si no se redefinen y/o reformulan claramente los principios y valores comúnes de la Concertación, los nuevos líderes tendrían que navegar un buque por aguas muy inciertas. Creo que mucho de esto pasará por los resultados que se pudiesen llegar el próximo 12 de abril. Estaremos atentos.
Saludos.
[...] concertacionistas, no vale la pena convertirse en el enemigo. El pasado cónclave será recordado por varios como la excusa para la destrucción y no como la [...]