Elecciones — 2 de Diciembre de 2009 — 6 comentarios
Análisis: Termómetro Electoral
Por Álvaro Castañón
Falta cada día menos para las elecciones presidenciales y los candidatos recorren todo Chile cerrando sus campañas. Queda poco que puedan hacer para captar los últimos votos. Los más codiciados ahora son el indeterminado porcentaje de indecisos, que sobretodo ahora dan un completo margen para la incertidumbre. Pero la campaña ha sido muy dinámica, y se hace necesario analizar cómo llegan al “gran día”.
1. Jorge Arrate:
Hay que reconocerlo, Arrate en cada debate o foro hizo una gran apuesta. No tenía mucho que perder, pero en cada apuesta ganó con amplio margen. Sus ideas y su imagen fueron mejorando día a día. Comenzó a verse como un estadista de izquierda moderado y futurista. A pesar de los prejuicios con que nacieron con su candidatura y con el pesar de sus errores que lo hicieron parecer un “abuelito gagá”, en el transcurso de su campaña ha hecho una revalidación de los ideales y de la imagen del “allendismo” como algo menos trasnochado y con más sentido.
Su franja electoral es un espacio bien utilizado. No da luces de un gran triunfo, pero sí nos muestra cómo siempre en algún lugar hay alguien que lo apoya (cosa que en la realidad no he visto, pero que es una buena idea y vende bien al candidato).
Arrate es el único candidato que realmente ha subido en las encuestas y que probablemente va a seguir subiendo hasta el día de las elecciones, aunque no vaya a llegar a ningún lado. Es notable para un candidato más que añejo, cuyo pasado lo condena y que representa a un “Juntos Podemos” que esta muy disminuido dada la marginación de los humanistas.
En resumen, Arrate como candidato ha cumplido a su fin, y como extra se va a transformar en un buen elemento de negociación y de apoyo frente a la concertación.
Si podemos hacer un resumen de la carrera pública de Marco, y llegamos a lo que es hoy, nos podemos dar cuenta que calificaría perfectamente como jefe de trapecistas del cirque du soleil: cada día tiene más acrobacias y más emoción.
En un comienzo cauticó a muchos por una visión de cambio real y al 100%, de política joven, irreverente, muy progresista y, por qué no decirlo, de joven exitoso, el niñito popular pero pseudo alternativo del curso. Hoy Marco esta más gordo, se viste mejor, se rodea de viejos zorros sedientos de cargos, se arrepiente de sus palabras, rechaza las drogas y es orgullosamente chileno. Pero lo que atenta contra cualquier principio de renovación en la política es mostrarse como una muy sufrida víctima de la dictadura, lo que MEO ha destacado en casi todas sus franjas. Además, ha suplido la carencia de contenidos poniendo la mitad del tiempo de su franja su moderado jingle con imágenes muy familiares y tiernas, y ahora incluso cita a Salvador Allende. En términos de discurso, ya no se refiere a “los candidatos conservadores”, sino que descubrió que tienen nombre. Ya no plantea ideas, ahora promete.
El problema del cambio de MEO es que llegó tarde y, por ende, en el panorama actual sólo va a lograr desilusionar a sus adherentes actuales, que en muchos casos son jóvenes –como algunos columnistas de PR- que de verdad esperaban un cambio en la política chilena. El problema: MEO ya no representa el cambio, “la biografía de Marco” de la franja ha tomado un gran espacio en donde sólo mira al pasado, cual competencia de “mi dolor es mas grande que el tuyo”. A lo cual se suma al minuto y medio su conservador jingle con cero contenido. Realmente no nos muestra un cambio, más bien nos muestra la forma más vacía y populista de hacer política.
Marco ya no suma, sólo le queda rescatar lo que tiene y probablemente en las elecciones sus votos van a disminuir. Sus cambios a estas alturas no son bien recibidos, y tampoco tiene mucho más donde crecer, ya que tratar de crecer a la derecha, sacrificando lo que se tiene, fue un grave error.
3. Sebastián Piñera:
Tras muchos años de dominio electoral de la Concertación en el ámbito presidencial, por primera vez un “candidato de derecha” logra iniciar la carrera con un triunfo casi seguro, pero en política las cosas cambian minuto a minuto, y este fue un principio que le pasó la cuenta a Tatán. Sus palabras vacías de contenido, las acusaciones, los ocasionales desórdenes de sus partidos aliados, los temas valóricos, la clásica disyuntiva entre empresario y político y lo reiterativo del discurso, han llevado a que Piñera se le haya exacerbado el rechazo. Hoy ya no crece, y sólo se ve una moderada baja en las encuestas. De todos modos va a pasar a segunda vuelta, pero los resultados de Piñera ya no garantizan nada. Una vez más, puede perder las elecciones, y eso es un fracaso tremendo, siendo uno de los candidatos con más recursos, plataforma comunicacional, apoyo de toda su coalición y con una gran reserva de profesionales jóvenes que conforman un equipo de primera.
En esta última etapa Piñera no logró renovarse ni mostrar algo nuevo, solo se siguió desgastando. Mal: viene la segunda vuelta, donde sí o sí los candidatos deben salir con su mejor sonrisa, con más energía que nunca, y con toda una batería de novedades.
4. Eduardo Frei:
Don Lalo es un dolor de cabeza. Cuando apostó a seguir la línea de Bachalet, realmente apostó por la continuidad. Ha sido un candidato con temple de acero frente a las encuestas y a la amenaza de MEO, pero también ha sido terco y vago al momento de las propuestas, de innovar, de hacer apuestas e incluir realmente a los jóvenes. Frei ha tenido una campaña lineal, que pretende sólo mantener lo que ya se tiene, y en segunda vuelta sumar, pero aprovechando el aparato concertacionista, así, de forma misteriosa llegar a la presidencia.
Es lamentable ver cómo Frei se ha transformado en un funcionario más de gobierno que en algunas ocasiones hasta hace vocería. Ha aprovechado el apoyo de los funcionarios público para su campaña, de tal forma que se garantice su continuidad e ineficiencia.
Don Lalo ha hecho gala de la mediocridad, pero le ha funcionado: su campaña es buena, sus propuestas aceptables y tiene un equipo interesante. El problema es que todo esto no logra calentar a nadie, ni a Martita (lo que es mucho decir). Esto ha llevado a que Frei se mantenga, si bien en las encuestas denotan una leve baja, es sabido que el fuerte de Frei es la zona rural, lo que conforma su “bonus track”.
Claramente con su postura Don Lalo no aporta a un mejor debate, o a que realmente “vivamos mejor”. No es carismático o rockstar, tampoco nos da propuestas que llamen la atención, pero sí representa una obra querida, a su padre, a la Presidenta, a los políticos de profesión, y por ende ya cuenta con un nicho medianamente seguro.
A forma de conclusión, y haciendo una apuesta personal, absolutamente discutible, creo que llegan a segunda vuelta Sebastián Piñera y Eduardo Frei. Lo que después de eso pueda venir, es un tema complejo, que sólo vamos a poder analizar en 15 días más.





CEP, la foto en la que todos quieren posar
Jódete Chile, de las alzas nadie se escapa
Manual para invertir tu tiempo mientras la JUNJI cuida los niños
CASEN09: La pobreza al alza, las explicaciones a la baja
Bono por Bodas de Oro: La nueva forma de derrochar
La reconstrucción y su financiamiento: un debate manoseado
Exclusivo: Pulpo Paul predice a los vencedores en la DC, UDI y PS
Brasil, Irán y Turquía: ¿El Triangulo De La Discordia?
Marcelo Bielsa y su tango feroz
Para un Consejo de Rectores obsoleto, una reforma necesaria
Mientras esperas que Chile gane, el gobierno te hace los Goles
Juicio a Karadima: no dio la cara, pero escribió una carta
Entrevista a Karla Rubilar: “Somos más que la postura de Carlos Larraín”
Elecciones JPPD: Generación Perdida v/s Generación de Cambio
60 Watts
Radio Laclick
SPM en linea
Muy buen análisis y tienes razón : la “aburguesada” con que MEO quiso demostrar gobernabilidad va a quitarle muchos de sus votos protesta que ahora se van a Arrate.
Y a segunda vuelta concuerdo que pasan Frei y Piñera.Según yo, el quién gana depende de si esos votos cansados de la concertación se arriesgan a dejar que gobierne la derecha “un diablo por conocer” u optan por votar ideológicamente y se resignan a Frei, un “diablo conocido”.
Porque en Chile hay más gente que se identifica con la izquierda que con la derecha de modo que si los votantes valoran más la ideología que el el cansacio , gana Frei.
Buena Álvaro, estoy de acuerdo en casi todo!
Yo creo que MEO va a decidir la segunda vuelta. No pasa, pero va a depender de lo que haga.
Frei debería estar de rodillas ya.
Si Meo aspira de verdad a armar un nuevo referente y a ser presidente en el futuro, debería públicamente llamar a NO votar Frei y así gana Piñera. (no puede haber mejor escenario para lucirse q ser oposición a un gobierno de la Alianza)
Pero si MEO sólo aspira a mejorar su posición en el corto plazo y se suma a Frei en segunda, gana éste.
Está muy bueno!
Lo que a mi más me preocupa son los virajes desenfrenados de MEO y los “viejos zorros sedientos de cargos”, como bien dices.
jeje, artículos como este me hacen seriamente pensar en votar por piñera en segunda vuelta. agur!
Gracias por los comentarios. Y concuerdo, Frei ahora debería preocuparse de incluir, ya están viendo en el comando lo que van a hacer la noche del 13, pero falta mostrar más trabajo político.
Lo del nuevo referente de MEO, con el actual sistema, es un Adolfo Zaldivar 2.0, realmente no le veo futuro.
Y bueno, Arturo, el pragmatismo indica que ahora la cosa es entre Frei y Piñera, el resto solo va de la mano con el “voto secreto”.